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“No quiero que sientan la compasión del Estado, sino su presencia”: Discurso Presidencial de Abelardo de la Espriella 

  • Foto del escritor: Juliana Carolina Torné Bossa
    Juliana Carolina Torné Bossa
  • 16 ago
  • 4 min de lectura

El pasado 7 de agosto, Abelardo de la Espriella asumió la presidencia en Cali, lugar donde trasladó su posesión cuando siempre ha sido en la capital, Bogotá. Desde el Batallón Pichincha, el nuevo presidente dio lugar a un extenso discurso de una hora y diecisiete minutos, recordando algunas promesas y expresando la hoja de ruta de lo que será su mandato. 


Entonces, ¿cómo afrontará esos grandes retos? En primer lugar, el nuevo jefe de Estado inició su discurso agradeciendo a las delegaciones internacionales, embajadores, ministros, gobernadores, alcaldes, representantes a la cámara, representantes religiosas y organizaciones sociales por su presencia. Asimismo, hizo un llamado a quienes no votaron por él y fue contundente al decir que “seré el presidente de todos los colombianos” debido a que “no hay espacio para la transigencia, todo lo contrario. Llego con el ánimo de convocar a mis compatriotas”, invocando la protección de Dios. 


De la Espriella manifestó que los hechos hablarán por sí solos, en su gobierno se hará respetar las reglas de la democracia y junto al vicepresidente, José Manuel Restrepo, reconstruirán Colombia. Afirmó que el desafío actual es la centralización, pues esta se ha convertido en un verdadero obstáculo para el progreso; por ello, reclama una regeneración institucional fuerte y transparente al servicio de los ciudadanos. Por otro lado, el presidente rindió homenaje a Miguel Uribe Turbay, quien sufrió un atentado que lo llevó a la muerte. De esta manera, aseguró que la polarización de la patria no ha resuelto el problema de Colombia, que es la violencia, y alegó que no hay que permitir que los ciudadanos usen las armas para resolverla en Colombia. 


Uno de los ejes principales mencionados fue la recuperación total de la seguridad y el orden público, proponiendo derrocar el narcoterrorismo, las estructuras y bandas criminales. Así que, tendrán dos caminos “someterse al imperio de la ley o enfrentarse a la fuerza decidida del Estado Colombiano y su Fuerza Pública”, anunciando que no habrá espacios donde los delincuentes se sientan seguros, que la opción del diálogo está completamente agotada, y que se construirán mega cárceles destinadas a eliminar el narcotráfico y será un prioridad nacional la erradicación de cultivos ilícitos en todas las vía posibles, en donde la coca cederá el paso a una agricultura próspera y libre. 


Finalizando el tema de la seguridad, declaró que ningún crimen será tratado con guantes de seda. Sin embargo, Abelardo aseguró que se respetará el orden jurídico vigente, por lo cual, gobernará desde las regiones y recorrerá el territorio nacional. También manifestó que respetará la independencia de cada una de las ramas del poder público bajo los principios de libertad y transparencia, que no habrá negociaciones ocultas y las decisiones tomadas serán públicas. Desde el aspecto judicial, no desafiará a los jueces; habrá una colaboración armónica y respeto recíproco, por lo tanto, el mandatario descarta una constituyente y se respetará el derecho de la oposición de expresar sus diferencias. De la Espriella señaló que otro enemigo menos visible es la corrupción, y que en su gobierno los recursos públicos se protegerán con “siete llaves”, además de usar la Inteligencia Artificial y el Blockchain para ayudar a identificar patrones de corrupción, fortalecer la transparencia, para posteriormente publicar las evidencias. 


El presidente también habló sobre el rol importante de las mujeres; muchas estarán en distintas áreas del gobierno y serán protagonistas. Además, hizo anuncios relacionados a la economía en donde su gobierno presentará una estructura de reforma tributaria, y el impuesto del patrimonio o renta será eliminado con el objetivo de crecer, producir, exportar y generar riquezas, recuperando el prestigio de Colombia ante la comunidad internacional. También expresó las oportunidades de empleo y programas para acabar con la informalidad. 


Como consecuencia de la inmovilización de las reservas de petróleo y gas del gobierno anterior, Abelardo anunció la recuperación de ECOPETROL como una de las prioridades de su gobierno, asegurando una política de Estado para la seguridad energética; no aceptará la caída de reserva de gas, así que, autorizará el desarrollo del fracking responsable y sostenible bajo políticas seguras, firmes de explotación y exploración de una búsqueda de hidrocarburo junto con el apoyo de entidades ambientales. Según el mandatario, creer en la transición de energías limpias y eficientes desde la autosuficiencia e impulsar el abastecimiento de petróleo y gas fortalecerá la economía colombiana. 


En cuanto al campo, rindió homenaje al campesino que trabaja la tierra con dignidad y mencionó que la comunidad campesina ha padecido la falta de crédito. Asimismo, brindará conectividad, seguridad y comercialización justa. Por otro lado, De la Espriella se dirigió al sector de la salud diciendo que “no estamos ante una crisis, sino ante un drama profundamente humano” y aseguró que ningún colombiano sentirá momentos de angustia. En el ámbito de la educación, sostuvo que llegará la tecnología a las aulas y argumentó que la educación no puede convertirse en adoctrinamiento ideológico. Se refierió al conocimiento y la ciencia como proceso esencial de la educación y rechaza la propaganda ideológica en las aulas. Bajo este orden de ideas, ¿podrían los estudiantes abrirse y sostener una libertad de pensamiento? Por consiguiente, el presidente mencionó lo primordial que es el concepto de la familia, que esté formado bajo el amor y la creencia. 


Finalizando el discurso, expresó que su gobierno quiere exaltar el legado de los pueblos indígenas, afrocolombianos, raizales y palenqueras para la construcción de una sociedad con orgullo y que se respete a sí misma. Con respecto a la dignidad humana, el mandatario agregó que promoverá la pena perpetua a quienes agredan a niños y mujeres. Por último, el jefe de Estado añadió que fortalecerá las relaciones con los distintos países del mundo sobre la base del respeto y dignidad humana, por ello, condenará toda forma de totalitarismo, opresión y delito transnacional. Además, asumirá un papel primordial contra el crimen internacional, compartirá información estratégica frente a las amenazas que afectan a la nación e impulsará decretos comerciales para abrir oportunidades a los productos nacionales. Adicionalmente, buscará la eliminación de aranceles para el beneficio de todos los exportadores y dijo que cada embajada deberá convertirse en un instrumento eficaz ante el mundo. Para cerrar, se despidió afirmando la recuperación de la grandeza y convocando a los ciudadanos a una convicción absoluta. 

2 comentarios

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Invitado
16 ago
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Excelente trabajo, disfrutable e informativo

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Bratdilan Monsalve
16 ago
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Es un artículo muy completo, cita partes importantes del discurso del actual presidente y da su opinión clara y crítica sobre lo propuesto por el.

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